¿Por dónde empezamos a cambiar las cosas? Aquí van algunos consejos e ideas prácticas que puedes aplicar esta temporada.
Pintura fresca: Cambiar el color de las paredes puede transformar el ambiente. Opta por colores neutros o pasteles para espacios más amplios.
Decoración con plantas: Añade plantas de interior. Son económicas y aportan frescura y vida a cualquier espacio.
Textiles nuevos: Cambia los cojines, cortinas y mantas por otros de colores o patrones diferentes. Pequeños cambios en textiles pueden hacer grandes diferencias.
Espejos estratégicos: Colocar espejos en lugares estratégicos puede hacer que los espacios parezcan más grandes y luminosos.
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Paredes de acento: Una pared pintada de un color diferente o revestida con papel tapiz (incluso adhesivo) puede crear un punto focal atractivo.
Actualiza los herrajes: Cambia los tiradores de puertas y gabinetes. Es un cambio pequeño pero que aporta un toque moderno.
Arte en las paredes: Crea una galería de fotos familiares o una composición de arte que te represente.
Cambia la distribución: Si es posible, abre espacios uniendo dos habitaciones o creando una barra de desayuno con muebles que ya tengas.
Rincón de lectura: Crea un pequeño espacio acogedor con una silla cómoda y una lámpara para dedicar tiempo a la lectura.
Minimalismo: Deshazte de lo innecesario. Un espacio más despejado siempre se siente más fresco y renovado.